Hay fotografías que muestran y fotografías que cuentan. La obra de Manuel Naranjo Martell pertenece a esa segunda categoría: imágenes que parecen detener el tiempo para adentrarse en las historias, en las personas y en los lugares que retratan.
Fotógrafo profesional y autor de una obra reconocida por su profundidad narrativa, Naranjo ha construido su mirada desde la observación, la memoria y una relación profunda con las raíces. Entre ellas está Calañas, tierra a la que se encuentra unido por su familia, por sus recuerdos y por una parte esencial de su identidad.
Su abuelo Manuel dejó una profunda huella en la memoria calañesa, mientras que su padre, el pintor Paco Naranjo, representa otra de las grandes influencias en su sensibilidad artística. De esa herencia familiar nace también una manera de entender la creación: desde la libertad, la memoria, la contemplación y la necesidad de contar historias.
Su primer fotolibro, 2016, nació precisamente de la experiencia del duelo por la muerte de su abuelo y recibió posteriormente el reconocimiento del Ministerio de Cultura como uno de los libros mejor editados del año. Desde entonces, su trabajo ha continuado explorando la memoria, las tradiciones, el territorio y esa «raíz atlántica» que conecta Andalucía con América.
A lo largo de su trayectoria ha retratado a destacados artistas y músicos y ha trabajado para grandes sellos discográficos como Warner, Universal o Sony. También ha desarrollado proyectos fotográficos durante años, alejándose deliberadamente de la inmediatez y buscando una fotografía pausada, de observación y profundidad.
En esta conversación hablamos de fotografía, de arte, de familia, de memoria, de Doñana, de música y, sobre todo, de Calañas. Una conversación en la que Manuel Naranjo muestra no solo al fotógrafo, sino también al hombre que hay detrás de la cámara y la profunda relación que mantiene con esta tierra.
Visitar la galería de tu página web es un auténtico viaje para los sentidos. Es un espacio lleno de matices, pero dentro de ella me ha impresionado especialmente el retrato que le hiciste a una leyenda viva de la fotografía mundial como es Joel Meyerowitz. Para cualquier creador visual, situarse frente a un maestro de ese calibre debe imponer y, a la vez, ser un regalo absoluto. ¿Cómo surgió la oportunidad de fotografiarle y qué supuso para ti capturar la mirada de alguien que lleva más de medio siglo enseñándonos a mirar el mundo?
Lo primero, darte las gracias de corazón por hacerme parte de El Morante. Significa mucho para mí y por mirar de esa manera tan bonita mi trabajo.
Retratar al Maestro Meyerowitz fue, sin duda, un regalo. Sucedió durante el Paris Photo de 2014 en el Grand Palais. Yo había ido a París para atender dos master class a las que me habían aceptado con los también Maestros Bruce Gilden y el iraní Abbas en la Agencia Magnum. Un día antes de la primera master class fui al Grand Palais, al Paris Photo, y fue como entrar en el Parnaso. Al momento de entrar me crucé con Bruce Weber, luego me topé con Elliott Erwitt, Larry Towell, el propio Bruce Gilden, Bruno Barbey. También apareció por ahí otro ídolo, Eric Cantona. Para mí fue un sueño, y más si cabe a mis 24 años. Deambular por ese sitio por primera vez fue un sueño e interactuar con todos ellos, inolvidable.
Con Meyerowitz fue un encuentro fugaz pero maravilloso. Yo iba con mi cámara al cuello, una Canon 5D a la que tenía acoplado con un adaptador el objetivo de la Hasselblad que me regaló mi padre. Al cruzarme con el Maestro Meyerowitz me atreví a dirigirme a él para hacerle un retrato a la carrera y fue totalmente encantador, al nivel o más de su impresionante trabajo. Tuvo mucha curiosidad por el montaje de cámara y objetivo que tenía, aceptó encantado el ser retratado, le gustó y cada cual siguió su camino. Yo, rotundamente atrapado ya para siempre de esta profesión.
«Yo quería sentir la vida de esa manera, con tiempo, con hondura, con verdad»
Cultivas una narrativa lenta, de observación prolongada. En un mundo actual dominado por la inmediatez de las redes sociales y la foto rápida de móvil, ¿cómo se consigue defender y producir una fotografía «a fuego lento»?
Tiene que ver con lo que te he contado en la historia de Meyerowitz y París. Estoy en esta profesión, primero de todo, porque me enamoré del medio, de las historias que los Maestros que conocí en París retrataban, vivían y mostraban. Yo quería y sentía que la vida se concentraba en todo su esplendor y profundidad en esas historias y escuchar a los autores de esos trabajos me hacía sentir que ellos llevaban consigo una mochila emocional enorme que les hacía sentir la vida en toda su verdad. Yo quería sentir la vida de esa manera, con tiempo, con hondura, con verdad.
En tus trabajos actuales hablas de la resonancia simbólica de lo andaluz como una «raíz atlántica». En el último de ellos, basado en la Saca de las Yeguas de El Rocío y titulado Saca 1504, describes un rito que sitúa a los yegüerizos como los antecesores directos de la cultura ecuestre que cruzó el océano hacia América. Sabiendo que tu obra conecta este hito histórico con la espiritualidad conceptual de la marisma, ¿cómo lograste estructurar esta investigación de casi una década para retratar el alma de una comunidad y su expansión atlántica sin caer en el cliché folclórico o la postal turística?
Por la misma raíz que llevo mencionando en la entrevista. El amor y la fascinación por los yegüerizos y sus familias, las cuales me han hecho sentir como uno más de sus familias. Creo y siento que uno no puede mantener 10 años de trabajo de investigación de curiosidad si no hay un enamoramiento profundo. Cuando puse un pie por primera vez, al alba, en esa tierra de marisma y cotos que es Doñana, sentí que me atrapaba. Hay un dicho marismeño que me dijo el bueno de Noé Garrido que dice «la marisma atrapa por los pies a quien la pisa» y es justo lo que sentí.
Creo que el cliché desaparece cuando te adentras de verdad e intentas entender y aprender el porqué del amor de una gente hacia su tierra y sus tradiciones y no solo pretendes retratar la superficie o la estampa. Ir o intentar ir a la raíz.
Esa raíz es tanto de la tradición que intento retratar como la mía propia. En SACA 1504 es muy importante mi raíz americana, mi madre. Si no hubiera tenido esa relación directa no hubiera conformado tan intensamente este trabajo, que para mí es de algún modo también autobiográfico y que habla de un viaje de ida Doñana-América pero también de vuelta de América a mi corazón. Las primeras yeguas que zarparon hacia América salieron en el segundo viaje de Colón en 1493, un 25 de septiembre; ese día es justo el cumpleaños de mi madre y, de algún modo, cumple para mí ese viaje personal de ida y vuelta. El libro finaliza con una mirada al litoral atlántico que baña las playas de Doñana, la última foto es directamente el Atlántico, desde Doñana mirando hacia América. Desde mi patria, mirando a mi matria.
En Tarde de toros la crítica ha señalado una fuerte resonancia cinematográfica, comparando el ritmo visual de tus imágenes con el famoso plano-secuencia inicial de la película Toro salvaje (Raging Bull), de Martin Scorsese. ¿Cómo planificaste el ritmo y la secuencia del libro para que un espacio estático como la Maestranza se sintiera con esa tensión y movimiento casi cinematográficos?
Para mí el cine ha sido otro pilar troncal. Me fui a Barcelona a estudiar dirección de cine y siempre me he nutrido del cine y, por supuesto, de la pintura gracias a mi padre y de todas las artes en general. Mi manera de construir a nivel fotográfico, o al menos estos proyectos, sí que tiene una línea muy cinematográfica en la construcción narrativa del mismo. Cuando entré a retratar por primera vez en la Maestranza, al Patio de Cuadrillas, lo hice escuchando el Preludio y la Siciliana de Cavalleria rusticana, la misma pieza que el Maestro Scorsese usó para su plano secuencia de obertura de Toro salvaje. Ese mundo en el que Jake LaMotta (Robert De Niro) calienta en el ring completamente
Respondiendo a tu pregunta, para mí la Maestranza conservaba y conserva en su piedra, en su encalado, en sus capas y capas de pintura de las tablas, en su albero, la pulsión latente de años y tardes de emociones e historias y esto es inevitable que diera forma a esa sensación que apuntas.
Perteneces a una estirpe que ha dejado una profunda huella en la memoria calañesa. Tu abuelo Manuel fue un emprendedor de gran éxito, recordado tanto por su generosidad como por su devoción como Hermano Mayor de la Hermandad de la Virgen de la Coronada —donde gestionó el paso de plata que hoy procesiona—. Su legado es tal que el pueblo le homenajeó dando su nombre a una urbanización. Como nieto, ¿qué recuerdos personales guardas con más cariño a su lado?
He hablado de cómo para retratar las tradiciones sin caer en el cliché conlleva ir a la raíz. En este caso, mis raíces se agarran con mucha fuerza a esta tierra del Andévalo, a esta tierra de Calañas. En mi memoria están marcados a fuego innumerables recuerdos, de la mano de mi abuelo, de la mano de mi padre, de la mano de mi madre, de mi hermano, de mis tíos, tías, primos, de Belén, de su familia, de Narciso y su familia, de ti y tu familia, de todos los que formáis este pueblo, del que tanto cariño hemos recibido y en el que hoy sigo creando recuerdos memorables de la mano de mi hija Alba. No siento que vuelvo a Calañas y al campo cuando vengo porque siento que mi corazón está en gran parte en esta tierra. Es en sus atardeceres en el campo donde me siento más en paz y más lleno, en un amanecer de niebla en el otoño, en una noche de verano.
Hay muchos, muchísimos recuerdos con mi abuelo Manolo y elegir uno solo es imposible. Ir al encuentro de un zorro en una noche de invierno, los días de la Virgen con la banda del Tirachino, los almuerzos con él y mi tío Emilio, sus historias de marino mercante a sus veinte años por el mundo. Una vida apabullante de la que quiso descansar para siempre en su campo y ese es uno de los mayores recuerdos y regalos que nos hizo: hacernos sentir y enseñar a cómo sentir esta tierra única y magnética, cuya voz quebrada sale del corazón de la tierra, de sus profundas minas, y que sale a la superficie en forma de fandango por sus dehesas.
«El libro cuenta mi año 2016 y cuyo corazón fue el adiós a mi abuelo Manolo»
Siguiendo este hilo, tu primer fotolibro, 2016, recibió el reconocimiento del Ministerio de Cultura como uno de los libros mejor editados del año. ¿Qué significó para ti que una obra tan íntima y dolorosa —nacida precisamente del duelo por la muerte de tu abuelo— recibiera un respaldo institucional y artístico tan importante justo en tu debut editorial?
Todo el viaje que fue y será 2016 es inolvidable, comenzando por el propio año en sí, siguiendo por el luto y recomponer el puzle quebrado cuando una persona tan importante fallece y acabando con la creación del libro. Fue a finales de 2017 cuando, recomponiendo ese puzle a través de las fotos que había hecho en 2016, revelando en casa las fotos que había hecho con mi Leica, editando las que había hecho con mi otra cámara, me di cuenta de que ahí estaba mi voz más pura y auténtica, mi voz de autor. Volvemos a las raíces, para mí elemento indispensable de cómo caminar en la vida y hablar de ellas desde el dolor, pero también desde la felicidad de haber podido mi abuelo tener la despedida que quiso y como él quiso.
Gracias al estudio de diseño Underbau, con el cual he trabajado mis tres libros que tengo hasta el momento, y gracias a Laura M. Lombardia, con la que hice la edición y secuencia del viaje que es 2016, conseguí colocar muchas emociones en su sitio. En marzo de 2020 es cuando nos sentamos a editar y a darle forma al libro, justo la semana antes de que decretaran el estado de alarma. El libro cuenta mi año 2016 y cuyo corazón fue el adiós a mi abuelo Manolo. La casuística quiso que en esos días y meses lo que nos bombardeaba era que nadie podía despedirse de los suyos, morían en soledad, en la frialdad de una cama de hospital, pero nosotros estábamos narrando un adiós, un partir en paz rodeado de todos los seres queridos o casi todos los seres queridos. Fue otro momento que nos emocionó mucho a todas las partes implicadas en el libro.
Todo esto me parece oportuno comentarlo porque, cuando llegó el reconocimiento del Ministerio, no fue una alegría desbordante, fue de nuevo sentir paz, que el viaje de aquel 2016 continuaba y continúa hoy en este 2016 ya en libro y del cual estaría orgulloso mi abuelo.
¿Qué peso específico tiene Calañas en tu imaginario visual y en esa «sangre» que te conecta de forma tan directa con esta tierra?
Creo que el lector ha podido ir viendo en esta conversación que esta tierra late con mucha fuerza en mí. Mi corazón está atravesado por el Atlántico. A un lado está América, mi matria, Estados Unidos, y en el otro mi patria, España, Sevilla, Calañas, el Andévalo. Me crié en el estudio de mi padre entre olor a lienzos por secar, a trementina, entre músicas del mundo, pero me crié también queriendo habitar sus cuadros, sus mundos, y esos mundos tienen una luz común, unos cielos que son en gran parte los de esta tierra. Ahí nació uno de los primeros pilares visuales y emocionales por esta tierra, obviamente también el de habitar físicamente la tierra propia, las umbrías de la Umbría, los solanos de Caripinta, las calles encaladas de Calañas, los días de la Virgen, las charlas a pie de carril con Carmelo en la caída de la tarde rojiza del sol de invierno.
Uno se enamora y sueña con grandes ciudades, grandes lugares, y también llevo en mi alma mucho de eso, pero es al llegar aquí cuando mi alma se siente en paz.
«Ser libre en la creación es el mayor o una de las mayores herencias que me ha dado mi padre»
Si la huella de tu abuelo Manuel en Calañas es social, humana y devocional, la de tu padre, Paco Naranjo, es profundamente artística. Un pintor con una trayectoria internacional intachable que, además, llevó su obra al pueblo en 2017 para las Jornadas del Patrimonio del Andévalo. ¿Cómo se gestiona creativamente esa herencia en tu propio trabajo? ¿Te sientes el continuador de una saga de creadores?
Aquella exposición fue un regalo tremendamente hermoso que mi padre hizo a Calañas y que en gran medida creo que se hizo a él mismo, a su niñez, a sus días a la carrera por las calles de Calañas con su primo Enrique. A las vivencias que le marcaron tan rotundamente en la casa de las Guerrillas, las noches de lobos, su abuela María del Dolor, en su relación con Julián Barrigaverde. Esa exposición fue un regalo para él, para Calañas, para mi hermano y para mí. Su amor por esta tierra le ha llevado a volver a habitar ese campo y esas noches de estrellas de su memoria y vivirlas diariamente.
Todo eso es alimento e inspiración constante. Mi padre es un Maestro, libre, crea lo que florece de dentro con la mayor de las verdades y esa es una de las mayores enseñanzas artísticas que me ha dado. Hay que crear de verdad, sintiendo esa pulsión animal, casi irracional, de hacer y crear lo que sale de dentro sin pensar en el halago o en la crítica. Ser libre en la creación es el mayor o una de las mayores herencias que me ha dado mi padre.
Sin duda vengo de una saga de creadores, no solo por mi padre y mi abuelo, sino también por muchos personajes inolvidables que hay en mi familia, tanto en este lado del Atlántico como en la otra orilla, y esa necesidad de crear siento que sí que brilla con mucha fuerza en mi manera de estar en el mundo. Obviamente sale a flote una ínfima parte de lo que uno comienza a crear, por el camino mueren muchas ideas, pero también esas cenizas son los cimientos de otras ideas que sí que consiguen llegar a puerto.
En la biografía de tu padre se lee que su primer contacto con un estudio de pintura fue a los 12 años porque su padre —tu abuelo Manuel— lo apuntó al taller de un gran maestro. Es decir, tu abuelo impulsó el arte en tu padre, y tu padre sin duda ha influido en tu sensibilidad actual. ¿Cómo es el diálogo creativo en casa entre tu padre y tú? ¿Compartís visiones, os pedís consejo o valoráis vuestros respectivos proyectos?
Cuando he dicho que yo quería habitar los cuadros y los mundos de mi padre no era algo baladí, son sus mundos, sus personajes, los que desde mi más pronta infancia se convirtieron en parte de mi vida. Al tiempo también me di cuenta de que nuestra familia siempre ha sido una grandísima contadora de historias y mi padre elevó ese arte a uno mayúsculo a través de sus pinturas. Siento que llevo dialogando con la obra de mi padre desde antes de que supiera comunicarme y así me he alimentado de ello.
Creo que es muy difícil, según en qué punto del proceso creativo, compartir y abrirse. Siento que hay un momento de clausura en el que guardar lo que uno está creando, es como la gestación, un tiempo en la oscuridad y en silencio para luego enfrentarse a la vida. Dicho esto, yo suelo ser mucho más reservado a la hora de compartir mis proyectos, necesito silencio, gestarlo a fuego lento en mi soledad y sentirme conforme para ir mostrándolo. Compartimos visiones, por supuesto, pero muchas veces la perspectiva con la que lo miramos es distinta y creo que eso es algo hermoso porque ensancha lo que vemos. Obviamente también hay ideas encontradas, como no puede ser de otra manera entre un Maestro y uno que comienza en este camino, y cada uno está en el lugar que le corresponde, el Maestro de enseñar y el aprendiz de equivocarse y aprender.
Has trabajado retratando a músicos y artistas destacados para grandes sellos como Warner, Universal o Sony. ¿Cómo cambia tu enfoque y tu mirada cuando pasas de documentar un rito ancestral solitario en el campo a capturar a un creador bajo las exigencias de la industria musical? Además, sabemos que de esas sesiones han nacido grandes complicidades. ¿Qué experiencia o anécdota destacarías de esos encuentros donde la fotografía terminó convirtiéndose en el inicio de una amistad?
Es un regalo inmenso poder tener ante mí a auténticos Maestros que han sido inspiración y lo siguen siendo hoy. He tenido bastante libertad a la hora de crear y la relación con los artistas siempre ha sido fantástica.
Una de las personas que tengo en la memoria de manera muy presente ahora es la del Maestro Pepe Habichuela, que en paz descanse. Un Maestro único, con una bondad, una alegría, un hombre inmensamente bueno cuyo arte es mayúsculo. Su hijo Josemi, otro al nivel. Es una familia increíble de artistas geniales y humanamente maravillosos. Por supuesto Jorge Pardo, Chucho Valdés. Mi querido Rafael Riqueni, al que llevo escuchando desde siempre en casa gracias a mi padre y al que tengo el honor de considerar no solo un referente, sino alguien que me ha brindado su amistad. Por supuesto Alberto y Alfonso, los conocidos como Los Compadres, son dos a los que quiero mucho, que se han portado conmigo y mi familia siempre con un cariño gigante y con los que tengo anécdotas inolvidables.
Gracias a Jorge Pardo, el cual me presentó a Chick Corea, tuve el honor de vivir una de las noches más memorables de mi vida o, bueno, dos de los días más memorables. Chick llegó a Madrid para su concierto en el Auditorio Nacional en 2015, coincidiendo con su 70 cumpleaños, y los flamencos de Madrid le tenían preparados un par de momentos increíbles el día anterior al concierto. Jorge Pardo me dijo que fuera con él al Palace de Madrid, que ahí estaban todos para tocar con Chick. Cuando llegué estaban el Niño Josele, Juan de Juan, Jorge Pardo, El Negri, Nino de los Reyes, Pakete y muchos más. Ver a Chick fascinado con su piano de cola tocar con todos ellos fue increíble, pero cuando acabó todo en el Palace y yo estaba listo, en una nube, Jorge Pardo me dijo que no me fuera, que ahora iban al Casa Patas a continuar. Fuimos andando del Palace al Patas, pero parando en el mítico Café Central, donde estaba tocando Wallace Roney junto a su banda. Esa parada fue también mágica. Chick sentado con Wallace Roney mientras cenaba este último, momentos tan íntimos de auténticos genios y de los que formaba parte. Ahí Chick invitó a Wallace y a toda su banda al Patas y la jam session de flamenco y jazz que se formó en el Patas es parte de la historia de la música, sin duda. Chick al piano, Jorge a la flauta, el Niño Josele y Pakete a la guitarra, Wallace Roney a la trompeta, el baile de Juan de Juan, de Nino de los Reyes, Juan Antonio Salazar al cante…
Al día siguiente tocó ir al Auditorio Nacional y estar en camerinos junto a todos ellos, estar en el camerino de Chick junto al Niño Josele y a su hijo, con Juan de Juan, con un Chick que no paraba de tocar y, de momento, antes del concierto, en el piano del camerino, arrancarse Chick y el Niño Josele a tocar Yellow Nimbus, el tema que Chick le dedicó a Paco de Lucía, fue el culmen. Recuerdo irme del Auditorio Nacional junto a Jorge Pardo, los dos solos, y despedirnos tras dos días que para mí fueron el sueño de una vida.
Al tiempo, esas noches de Chick en Madrid se convirtieron en uno de sus últimos discos, Chick Corea & The Spanish Heart Band.
«Hoy una de esas herramientas es la IA; antes, mucho antes, fue la rueda»
Estamos viendo cómo la tecnología permite crear composiciones y diseños visuales instantáneos a personas que nunca han tocado una cámara o un lienzo. Como artista visual que cuida minuciosamente la puesta en página, el grano y el soporte físico de sus obras, ¿cómo observas este fenómeno? ¿Lo ves como una herramienta de expansión creativa o como una amenaza a la artesanía de contar historias con calma?
Siento que la tecnología ayuda a quien más sabe sobre el campo en el que se aplica dicha tecnología. También ayuda a entrar a gente con un grandísimo talento que muchas veces no llegan por falta de medios y luego están los que usan esa tecnología para crear cosas que únicamente generan ruido. Al final, lo importante o lo vital no es tanto la tecnología ni saturarse de más en pensar que la tecnología puede comer el terreno de la creación pausada o de la contemplación, sino realmente en crear, en contemplar y, cuando uno lo considere, usar esa tecnología. Hoy una de esas herramientas es la IA; antes, mucho antes, fue la rueda. Siempre habrá un avance que quiebre la humanidad, pero es cuando la humanidad prevalece haciendo amoldar dicha tecnología a las necesidades de cada uno.
Para terminar, Manuel: hoy en día, gracias al fácil acceso a las nuevas tecnologías, en Calañas y en toda la comarca está surgiendo mucho talento joven que busca abrirse paso en la fotografía, la música o las artes visuales. Mirando atrás a tu propia trayectoria, y sabiendo lo difícil que es construir una mirada propia y honesta en plena era digital, ¿qué consejo le darías a alguien que está empezando a crear desde un entorno local?
Creo que es más fácil comprar todo el equipo técnico, el más caro que haya, antes que formar una mirada propia. Lo más complejo es justo eso. No hay que mirar afuera ni pensar en lo que ahí fuera gustará. Esto se trata del camino contrario, de vivir mucho, de sentir mucho, de pensar mucho, de mirar hacia uno mismo y anidar los pensamientos y sueños propios y, desde ese punto, comenzar a crear. El arte se trata de contar historias, da igual la rama que se elija, se trata de contar y para ello lo primero debes tener algo que contar y eso solo te lo da una cosa tan obvia como vivir.
No significa que uno tenga que lanzarse a la calle o tirarse de un puente. Uno puede vivir grandísimas aventuras delante de una ventana. Lo importante es estar receptivo a lo que la vida nos ofrece, alimentarnos de ella. Es vital, sin duda, no olvidar la raíz propia, de dónde sale uno, el lugar que habita. Si uno está en Calañas, nace en Calañas y siente Calañas, la verdad florecerá de contar desde la voz de un calañés y cómo ve él el mundo. Ese mundo puede ser el Real, la plaza del Ayuntamiento, El Morante o cómo siente este calañés el cantar un fandango en pleno Times Square a finales de los años 50, como hizo esto último mi abuelo Manolo en su primer viaje a América siendo marino mercante.
Como es habitual, la jornada contará con la presencia del pueblo hermano de Villanueva de las Cruces, cuya participación activa se ha convertido en pilar fundamental del encuentro. Asimismo, esta edición suma como novedad la incorporación de Cabezas Rubias en calidad de pueblo invitado de honor, reforzando la unión cultural de los municipios vecinos a través del fandango.
Claves del recorrido
Fecha: Viernes, 7 de agosto
Hora: 21:30 h
Punto de salida: Calle El Barrio (casa de Gonzalo Clavero Vázquez)
Mantenedor: José Ángel Borrero Fernández
La figura del mantenedor recae este año en José Ángel Borrero Fernández, aficionado tanto a cantarlos como a escribirlos, habiendo ganado un concurso de letras "Miaguel García Gomez", será el encargado de conducir la ruta e hilar las coplas y recuerdos por el itinerario urbano. Desde la organización se invita a toda la ciudadanía y visitantes a sumarse a esta noche festiva para mantener viva la identidad folclórica de Calañas.
Calañas se prepara para vivir con intensidad una nueva edición de sus fiestas patronales con un completo programa de actividades que se desarrollará del 30 de julio al 3 de agosto, combinando propuestas para todos los públicos, desde los más pequeños hasta los amantes de la música en directo, las tradiciones y el deporte.
La programación arrancará el jueves 30 de julio, víspera de la feria, con el tradicional encendido del alumbrado a las 00:00 horas, seguido de la actuación de Rumbita DJ Showman.
El viernes 31 de julio comenzará con la alegre diana por las calles del municipio y continuará con las carreras de cintas en bicicleta, pasacalles, animación y pintacaras. La noche estará marcada por los conciertos de Erika Eva y Luis Muñoz, además del fotomatón y el gran guateque que animará el recinto ferial hasta la madrugada.
El sábado 1 de agosto será una jornada repleta de actividades, con el tradicional juego de la petanca, el paseo a caballo por el pueblo y el esperado concierto de Kiko y Shara. La madrugada continuará con un gran baile amenizado por la Orquesta La Bravíssima.
La feria continuará el domingo 2 de agosto con una nueva alegre diana, el gran parque acuático en el Complejo Deportivo "La Rodrigana", el concierto de La Flaka & Junior y la actuación de Gamberrock, antes de dar paso al baile nocturno.
Por último, el lunes 3 de agosto estará dedicado a algunas de las actividades más tradicionales y participativas, como la Fiesta del Agua, las carreras de cintas en burro y a caballo, los fuegos artificiales y el broche final con el gran baile de la Orquesta Benidorm, que pondrá el cierre a las fiestas.
Además, durante todos los días de feria permanecerá instalada la Zona Joven, abierta de 00:00 a 04:30 horas en el recinto ferial, con música y buen ambiente, así como el Punto Violeta, un espacio de información, sensibilización y prevención frente a las agresiones sexistas.
Con esta variada programación, Calañas volverá a convertirse en un punto de encuentro para vecinos y visitantes, ofreciendo unos días de convivencia, diversión y tradición que prometen llenar de ambiente el municipio durante el inicio del mes de agosto.
El evento reunirá a un nutrido grupo de artistas que pondrán su talento al servicio de esta causa:
Adrian Cobos
Banda de Música "Cristóbal Llanes"
Emilio Naranjo
Inés Borrero
Carmelo Pozuelo
Gisela Barroso
Pablo García
Escuela de baile "Albricias"
El broche final a esta gran velada lo pondrá la artista Rocío Orta.
Las entradas tienen un coste de 3€ y se podrán adquirir en el propio recinto. No faltes a esta cita con la cultura y la solidaridad.
La alerta de evacuación se notificó directamente a los teléfonos móviles de la población afectada a través del sistema Es-Alert. El mensaje instaba a los vecinos a abandonar de inmediato el municipio en dirección a Calañas y El Cerro de Andévalo, siguiendo de forma estricta las indicaciones de los operativos desplegados, con la recomendación de dejar puertas y ventanas cerradas antes de salir de sus hogares.
Un momento "muy crítico" por el cambio de viento
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha explicado desde el Puesto de Mando Avanzado la gravedad de la situación vivida durante la tarde. Según detalló Sanz, la decisión del desalojo se tomó "en un momento muy crítico" tras el giro del viento hacia el oeste, que provocó la rápida apertura del flanco izquierdo mientras los efectivos combatían rachas de entre 25 y 35 kilómetros por hora.
A estas horas, la superficie perimetrada por el Plan Infoca supera ya las 1.200 hectáreas, a la espera de que los equipos técnicos puedan precisar la masa forestal real calcinada en el interior del perímetro.
Dispositivo coordinado de acogida en el Pabellón Polideportivo de Calañas
Ante la llegada de los vecinos desplazados, el Ayuntamiento de Calañas ha puesto en marcha un operativo de acogida coordinado directamente con el equipo de Protección Civil de Calañas y bajo las directrices del EMA 112 de Andalucía, con el fin de garantizar una atención organizada y segura.
El punto principal de asistencia se ha centralizado en el Pabellón Polideportivo de Calañas. Desde el propio consistorio se ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que no acuda al polideportivo, evitando así aglomeraciones que puedan entorpecer la labor de los equipos de emergencia y asistencia. Asimismo, el Ayuntamiento ha comunicado que, en caso de requerirse la ayuda o colaboración de los vecinos, se solicitará de manera puntual a través de los canales oficiales municipales.
Mientras tanto, sobre el terreno, un contundente despliegue de medios terrestres y aéreos del Plan Infoca, apoyados por bomberos y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, continúa luchando incansablemente para contener las llamas y perimetrar la brecha abierta.
La fiebre del fútbol y la pasión por los videojuegos se alían en Calañas. Ante la emocionante clasificación de la selección española para las semifinales del Mundial 2026, y con el objetivo de que los jóvenes del municipio puedan animar al equipo nacional sin perderse una de sus citas favoritas, la VIII Feria de Videojuegos traslada su celebración al jueves 16 de julio.
El evento, organizado por el Ayuntamiento de Calañas en colaboración con Gamer Tech, convertirá el Antiguo Mercado de Abastos en el epicentro del entretenimiento digital durante toda la tarde-noche del jueves.
Los asistentes podrán competir y demostrar sus habilidades en una variada selección de torneos de primer nivel:
FC 26
Street Fighter VI
Mario Kart
Nintendo Sport
Sing It
Para incentivar la competición, los ganadores de los distintos torneos se llevarán a casa fantásticos premios en forma de videojuegos para PlayStation 4 o Xbox One.
📌 Detalles de la VIII Feria de Videojuegos:
📅 Fecha: Jueves 16 de julio.
⏰ Horario: De 20:00 a 23:00 horas.
📍 Lugar: Antiguo Mercado de Abastos.
🎮 Organiza: Ayuntamiento de Calañas en colaboración con Gamer Tech.










